Humanizar la medicina, el reto de los nuevos profesionales médicos

Para el Dr. Santiago Delpín, este reconocimiento humanista permitirá ofrecer un mejor servicio, tomando como base principal la empatía y la educación.

En la imagen, el doctor Santiago Delpín, quien presentó a uno de los exaltados del Salón de la Fama. Foto: Revista de Medicina y Salud Pública.

Desde el Salón de la Fama de la Medicina Puertorriqueña, en donde se conoció el nombre de los médicos que serán reconocidos por su aporte a la medicina de Puerto Rico, así pues, el Dr. Eduardo Santiago Delpincirujano general y distinguido profesor de la Escuela de Medicina de la Universidad de Puerto Rico, quien se presentó en el evento al Dr. Bailey K. Ashford, uno de los exaltados.

Sin embargo, el Dr. Delpín, es una eminencia en materia de trasplantes, y esto le ha permitido ser el Director de la Unidad en el Centro de Trasplantes de Puerto Rico. Ahora, como miembro del comité que ha presentado a los exaltados, no es de extrañar que en la tercera edición del Salón de la Fama, él sea uno de los médicos ganadores.

“Mi rol en el Salón de la Fama es compartir, escudriñar la historia y celebrar aquellos gigantes que nos precedieron y que nos sirven de modelo para nosotros, y para las generaciones futuras”, asegura.

Revista Medicina y Salud pública: ¿Por qué escogió estudiar medicina?

Dra. Delpín: “El primer factor fue que estado, no sé si en tercero, cuarto, o quinto grado; cerca de mí cayó un nené convulsionando. No sabía lo que era, pero me impresionó mucho, y en ese momento dije: ‘no pude hacer nada por ese niño, me gustaría hacer algo por aquella persona que está enferma’… Allí se prendió esa ‘bombillita’, pero aumentó el deseo porque mi mamá era secretaria de un médico”, dice.

Agrega que estudié medicina becado porque “no tenía pagar para los estudios”, después estudié para ser cirujano con el pensamiento que “hacía algo”. Con el tiempo terminó formándose en trasplante porque “el trasplante construye… no destruye ni elimina, sino que se construye al trasplantar órganos vitales”.

RMSP: ¿Cuáles son los principales consejos para los estudiantes de medicina?

Dra. Delpín: “El paciente primero, pero claro, si tengo un familiar enfermo, la familia es primero, y si estoy enfermo… para poder sanar a la familia y al paciente tengo que estar primero”, dice.

Esto revela un escalafón de prioridades en el que organiza sus principios y su misión: “en la calle, en la vida real, es el paciente primero. Uno está casado con la profesión, uno se identifica con el paciente, se llama acción a través de la calidad con ‘C’ mayúscula. Eso tiene un precedente, sobre todo en que es una vivencia diaria, de día y noche”, enfatiza.

RMSP: ¿Cuál es el legado que quisieran dejar en la medicina de Puerto Rico?

Dra. Delpín: “El paciente es primero, pero en ningún momento echará a un lado la familia o la salud de uno mismo. Uno debe tener un equilibrio en la vida, igual que la lectura, que el humanismo. Tratar que ese estudiante tenga una visión integral del paciente y humanista en su vida personal y profesional”, aclara.

RMSP: ¿Cuál es su visión de humanizar la medicina frente a los avances tecnológicos?

Dra. Delpín: “Tengo un libro sobre eso y doy conferencias sobre la cuestión de la humanización. La tendencia en la educación médica en occidente a diferencia de Europa en este momento es técnica, los adelantos técnicos que nos llevan”, comenta.

El doctor Delfin de manera concreta expone un caso personal que le permitió entablar ese balance del que habla previamente. Se refiere a la leucemia que debutó su nieto y los avances que permitieron su recuperación: “la cosa humanista es ver al ser humano, ver al paciente en el contexto de su sufrimiento, de la familia, hacer algún tipo de contacto adicional que ayude al paciente para que confíe en uno, pero que ayude también para que sea una experiencia de educación para esa persona, al igual que para los estudiantes y las enfermeras”, aclara.

Usualmente, se considera que el eje de todo es el médico, pero quien comparte más con los pacientes son las enfermeras, así es que ellas se configurarán en la base de contacto y acercamiento para los pacientes y familiares porque “está con el paciente todo el tiempo, todo el día… Entiende lo que a veces uno, en el paso de visita, no entiende… y eso es lo que eventualmente lleva a un éxito”, asegura.

Agrega además que el médico “no sólo tiene que auscultar, sino también ser humanista, filosófico y familiar”.

RMSP: ¿Cuál es el futuro del Salón de la Fama de la medicina en Puerto Rico?

Dra. Delpín: “Hay un escritor americano muy popular que pasó hace unos años, y de quien su hijo capturó sus palabras y las publicó en otro momento. Él decía que: ‘la vanidad se compone de aquellos que construyen y aquellos que destruyen’. Este evento (el Salón de la Fama) celebra a aquellos que construyen”, destaca.

“Cuando nos sentamos y miramos a nuestro día, bien sea a través del medio, oa través de las vivencias individuales, no hay una persona que pueda ser pesimista… esto es una visión optimista de lo que se ha hecho, para que las próximas generaciones vean y celebren la gente que construye”, detalla.

“Los que estamos aquí, quiénes somos nosotros, primero hay líderes, pero por otro lado somos personas que ya somos sirio en nuestra disciplina, que hemos visto el mundo pasar, que somos académicos, universitarios, que tenemos una vena de historia y una vena humanista, y no quiero que suene así, pero eso es el producto que uno quiere vender para las generaciones y por supuesto para la salud humanista”, concluye.

El doctor Delpín es un profesional que cree en las nuevas generaciones y siempre ha estado dispuesto a compartir su conocimiento y experiencia sin pretensión alguna. Así lo han descrito diferentes colegas que resaltan el compromiso y amor de este humanista, por la medicina.